Quizás, tras la moda la idea de innovar en tus prácticas pedagógicas, ya has empezado a emplear los videojuegos como recurso de enseñanza aprendizaje. Pues bien, ¿Te has preguntado si tu trabajo con los videojuegos puede considerarse una buena práctica para el aprendizaje?
Vamos por parte.
¿Qué es una buena práctica?
No es fácil definir el concepto porque es ampliamente ocupado en diversos ámbitos del conocimiento. Sin embargo, una buena práctica puede considerarse como:
una actividad innovadora que ha sido evaluada, probada y que ofrece buenos resultados.
O sea, todo profesor que incorpore “algo nuevo” , en este caso, el videojuego, hace una actividad innovadora.
Pero, ¿toda actividad innovadora, es una buena práctica?
Pues no. Incorporar videojuegos no se traduce en que el profesor realice una “buena” actividad con él. La buena práctica posee en sí misma un valor añadido que le da la connotación como tal y se relaciona con ciertos criterios que permiten reconocer que la buena práctica es “digna” de ser imitada.
¿Cómo reconocer que realizamos una buena práctica docente en el uso de los videojuegos?
Mediante dos estrategias.
1. Evaluar la actividad antes de realizarla. Pero ¿cómo? En primer lugar, es necesario preguntarnos ¿Cuál es el objetivo de la actividad? ¿Qué quiero lograr en los estudiantes, a través del uso de los videojuegos? Para luego, reflexionar ¿Mis estudiantes pueden conseguir los objetivos con otro recurso? Si/no. Si la respuesta es afirmativa pues, tal vez nos estamos dejando llevar por la moda no es una buena práctica.
2. Mediante criterios. Dos tipos de criterios nos servirían para evaluar nuestra práctica en el uso de videojuegos: Criterios de Diseño y Criterios Metodológicos.

Pues bien, ahora solo queda que evalúes si estás dando un uso educativo a los videojuegos.
Fuente imagen: http://www.educacontic.es/blog/el-camino-de-la-innovacion