Este es el asunto: una investigación (vea la cita al final) muestra que en torno a los videojuegos se genera un mundo narrativo absolutamente enorme. Este mundo (que padres y docentes usualmente no saben que existe) consta de cosas como fanarts, foros de discución, artículos de análisis, etc. Y su plataforma favorita de publicación es Internet. Ahora bien, ¿qué tiene esto de importante? Bueno, el artículo nos habla de un alumno que no tiene buenas notas en inglés y que no demuestra grandes habilidades lectoras. Sin embargo, este mismo muchacho ha “publicado” tres libros, los cuales ha distribuidos por internet y que guardan relación con sus intereses ligados a estas tecnología. De hecho, si en las pruebas de lectura se le deja elegir el material, su nivel lector se incrementa notablemente.
Explicitando un poco más la relación: un videojuego puede motivar a un videojugador (en muchos casos, un niño) a imaginar finales alternativos y plasmarlos en comics, a analizar profundamente la historia y narrativa del juego y plasmarlo en un interesante artículo, realizar “reviews” de juegos señalando puntos a favor y en contra del título en cuestión, y muchas otras cosas más. Fundamentalmente, un videojuego puede ir mucho más allá de sus propios límites e impulsarnos a expresarnos mediante distintos medios (escritura, arte, plataformas digitales, etc.). AulaGamer es un vivo ejemplo de lo que les quiero decir: somos personas a las que nos gustan los videojuegos y creemos que pueden ser de utilidad en la educación… y subimos nuestras ideas a internet.
